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viernes, 24 de febrero de 2017

Canibalismo suicida.

Andamos sin rumbo,
corriendo para coger a tiempo el metro
y así no desviarnos de lo establecido.
Seguimos andando descalzos entre polvo y ceniza,
siendo el último peón de la partida de ajedrez.
Ya perdida.
Caemos como moscas sobre la mierda
que nos alimenta,
revoloteamos en ella
y luego pasamos a otra cosa.
No llegando nunca a ser mariposa.

El canibalismo suicida que nos caracteriza
como humanos significa no dejar de hacer daño,
queriendo o sin querer,
dañarnos al fin y al cabo.
Desvistiendo los principios de moral.
Y vistiendo las ganas de miedos y absurdos.
Siento vacío con todo lo que siento,
soy un maniquí que ya no baila,
que solo aguanta, que ya no mira.
Solo se dispara-a sí misma- como bala perdida.

Me limito como suicida abrazar a todas las cornisas
que se pongan a mi altura, y caerme una y otra vez
hasta acabar jodida tirada en el suelo.
La función empieza de nuevo.
Cumple las normas, calla, traga y escucha,
ya no tienes espacio, la memoria RAM se ha llenado
y la obsolescencia programada de mi piel ha llegado.

Grita sin abismo,
corre sin camino
sé ordinario
y vive en el escepticismo
de no saber quién eres
ni qué quieres.
Bienvenidos al mundo real,
al canibalismo suicida
de esta sociedad.




sábado, 31 de diciembre de 2016

¿Un año más o uno menos?

Sufro un estado mental transitorio
en el que no dejo de hacerme preguntas.
Todo es de color azul y aun así
hay oscuridad dentro de mí.
El interruptor se ha quedado atascado
en el off y necesita un empujón para subir al on.
Mis manos solo tiran de aire
y mis pupilas creo que brillan solo cuando te miran
y así les cuesta sonreír,
pero al menos sienten un hogar en este universo.

No sé quién soy
No sé qué quiero
No sé dónde estoy
No sé cuándo estoy
No sé cómo sigo
No sé nada.
Solo sé que vivo -porque respiro-
o porque escucho mis latidos
(aunque a veces eso también lo dude)

¿Al final alguien ha llegado a tirarse al precipicio?
¿Qué se siente que no sea frío y vacío?
¿Cuánto costará reponernos de este vendaval
y que todo vuelva a estar en orden dentro del caos?
¿Cuánto tiempo tenemos para asumir que el tiempo pasa
mientras dejamos latido a latido de latir?

He perdido el camino de salida hacia la superficie
y también la tabla que flotaba en medio del naufragio.
He perdido mis manos pero ojalá me des la tuya.
Me he perdido en un mar de tristeza que se está
consolidando en barro y solo siento que nos
evaporamos, que el fuego gana y quema
y que aquí estoy intentando no volatilizarme otra vez.

domingo, 30 de octubre de 2016

A contracorriente

Todo pesa
pero no quiero que me sueltes la mano
porque prefiero vuelo raso contigo
a pájaros volando en vano
engañándose pensando que van a llegar
a alguna parte.

Sé que casi siempre llego tarde
y está vez no iba a ser diferente
pero aquí me tienes en frente gritándote
en silencio que quiero que abraces todos mis miedos
mientras me llenas el pecho
con el universo de tus ojos -color avellana-

Le he dicho que sí a la tripulación de tus lunares
que marcan mi camino
y mi destino son todos tus faros,
quiero que todo vaya sentimiento en popa,
a toda vela y que estés a mi lado
en medio de la tormenta.
Abrazándome. Inmortales.
Que sí, que tengo mil abrazos hogar
con vale descuento si es en tu cuello
y solo quiero excusas para deberte-los.
Recuerda, ¿quieres volar conmigo?

Con todo y contra todos
porque siempre me gustó ser la excepción
a la regla y tú eres quien confirma todos
mis esquemas.
Ir a contracorriente
siempre supuso llegar a orillas de arena blanca
con Sol radiante que deja ganas en la piel.
Coge el timón, que me muero por zarpar.
¿Vienes?