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sábado, 31 de diciembre de 2016

¿Un año más o uno menos?

Sufro un estado mental transitorio
en el que no dejo de hacerme preguntas.
Todo es de color azul y aun así
hay oscuridad dentro de mí.
El interruptor se ha quedado atascado
en el off y necesita un empujón para subir al on.
Mis manos solo tiran de aire
y mis pupilas creo que brillan solo cuando te miran
y así les cuesta sonreír,
pero al menos sienten un hogar en este universo.

No sé quién soy
No sé qué quiero
No sé dónde estoy
No sé cuándo estoy
No sé cómo sigo
No sé nada.
Solo sé que vivo -porque respiro-
o porque escucho mis latidos
(aunque a veces eso también lo dude)

¿Al final alguien ha llegado a tirarse al precipicio?
¿Qué se siente que no sea frio y vacío?
¿Cuánto costará reponernos de este vendaval
y que todo vuelva a estar en orden dentro del caos?
¿Cuánto tiempo tenemos para asumir que el tiempo pasa
mientras dejados latido a latido de latir?

He perdido el camino de salida hacia la superficie
y también la tabla que flotaba en medio del naufragio.
He perdido mis manos pero ojalá me des la tuya.
Me he perdido en un mar de tristeza que se está
consolidando en barro y solo siento que nos
evaporamos, que el fuego gana y quema
y que aquí estoy intentando no volatilizarme otra vez.

domingo, 30 de octubre de 2016

A contracorriente

Todo pesa
pero no quiero que me sueltes la mano
porque prefiero vuelo raso contigo
a pájaros volando en vano
engañándose pensando que van a llegar
a alguna parte.

Sé que casi siempre llego tarde
y está vez no iba a ser diferente
pero aquí me tienes en frente gritándote
en silencio que quiero que abraces todos mis miedos
mientras me llenas el pecho
con el universo de tus ojos -color avellana-

Le he dicho que sí a la tripulación de tus lunares
que marcan mi camino
y mi destino son todos tus faros,
quiero que todo vaya sentimiento en popa,
a toda vela y que estés a mi lado
en medio de la tormenta.
Abrazándome. Inmortales.
Que sí, que tengo mil abrazos hogar
con vale descuento si es en tu cuello
y solo quiero excusas para deberte-los.
Recuerda, ¿quieres volar conmigo?

Con todo y contra todos
porque siempre me gustó ser la excepción
a la regla y tú eres quien confirma todos
mis esquemas.
Ir a contracorriente
siempre supuso llegar a orillas de arena blanca
con Sol radiante que deja ganas en la piel.
Coge el timón, que me muero por zarpar.
¿Vienes?

jueves, 6 de octubre de 2016

Ser jardín en medio del naufragio

Me podría definir resistente
como la amapola que sobrevive en medio de la guerra,
siendo en único atisbo de vida que ha quedado intacto.

También podría hacerlo como una margarita
por supuesto, con todos los pétalos,
gritando "te quiero" y cada uno de ellos
sujetados por tus dedos.

Quizás también como una rosa,
por el brillo, el color, o la delicadeza de todos mis desastres
si eres tú quien los sujeta.
A veces incluso también es necesario tragarse las espinas
para poder florecer con más fuerza.

Podría pasarme la vida viendo la belleza efímera de un cerezo
como sus flores renacen en primavera para verte pasar.
Por ello, también tengo un poco de cerezo, o de primavera,
quién sabe...

No se me olvida el cactus,
independiente y autosuficiente,
que sabe defenderse, que sabe (sobre)vivir sin nadie que le bese.
Yo soy de las que intenta abrazarlos-y dejarse abrazar-
quitándose la coraza aun sabiendo que existe el riesgo
de acabar con alguna espina clavada en la piel.

Sin embargo, todo curado, todo a salvo:
mi jardín sonríe
mis entrañas vibran
y mis flores bailan
mientras se riegan
y crecen con el agua
de mis lágrimas.